La vida es un juego

Vas a morir. Es un hecho. Todas las personas que te rodean también van a morir. Este es otro hecho. También vas a sentir tristeza, te vas a decepcionar y te vas a enojar así como todos los que te rodean. Estos, son más hechos.

Dicho así, la vida parece bastante trágica, ¿No?

Ahora bien, si entendemos que, sin importar lo que hagamos en nuestra vida, siempre experimentaremos alguna de esas emociones, los “problemas” que nos creamos a diario resultan un poco menos trascendentes, ¿No?

Con esto no decimos dejar de sentir, todo lo contrario. Nos conecta cada vez más con nuestra vulnerabilidad y nuestra naturaleza de ser seres humanos.

Tampoco decimos no ser responsables, organizados y comprometidos. Todo lo contrario. Proponemos conectar con lo que nos gusta, genera placer y caminar en coherencia para poder vivir íntegros, comprometidos y determinados a disfrutar de la vida que diseñamos a diario.

La evolución propone transformarnos y mirar la vida con otros ojos. ¿Cuáles son esos ojos con los que los queremos invitar a verla? El juego. La vida es un juego.

Si entendemos esto, viviremos más livianos. Le dejaremos de dar tanta trascendencia al mail mal enviado, al examen no aprobado o a la reunión no asistida. Porque, igual vamos a morir.

Sabemos que esto no es políticamente correcto, pero desde Animalmente no lo somos.

Los invitamos a probar: dejar de contestar un audio de WhatsApp en el momento que llega, elegir no ir un día al gimnasio, no asistir a ese cumpleaños que no tenemos ganas de ir y ver qué pasa. Probablemente, nada tan trágico como la muerte.

También los invitamos a reírse más de ustedes, a divertirse y a explorar porque, gente, todo pasa. La vida pasa. Los momentos pasan.

Evolucionar propone reconocer que todos nos moriremos algún día. Desde Animalmente nos preparamos para ese encuentro y prepararnos es, vivir.