«Tengo que…»

Autoexigencia, Perfeccionismo, Obligaciones…

“Tengo que terminar esta tarea”, “tengo que cumplir todos estos objetivos”, “tengo que ir…”, “tengo que ser la mejor amiga, hija, madre, estudiante…”, “tengo que, tengo que y tengo que”.

Así todo el tiempo, pero, a veces cuando frenamos, nos damos cuenta que nos ponemos tantos post-its, metas y objetivos que transitamos los días con ansiedad, acelere y, lo que es peor, sin disfrutar ninguna de esas actividades que nos proponemos.

Pero igual… nos exigimos siempre un poco más. Nunca es suficiente…

Es cierto, muchas veces está bueno proponerse más. Nos ayuda a mejorar, a crecer, a nutrirnos de experiencias y conocimientos, a construir esa persona que queremos ser y estar orgullosos de nosotros mismos. 

Proponernos metas y trabajar duro para conseguirlas no es ni de lejos un error, pero no estoy hablando de ese tipo de autoexigencia.

El tema es cuando solo funcionamos autoerigiéndonos. ¿Qué pasa entonces? Cuando nuestra vida se llena de obligaciones, terminamos haciendo muchas cosas en piloto automático y un «error» termina siendo un fracaso rotundo.

Y siempre queriendo perfeccionar más y entonces nuestro autoestima depende en gran parte de ello…

Este patrón de comportamiento tan arraigado para muchos hace que nos olvidemos de nosotros mismos, de disfrutar de cada día y paso que damos, de cuidarnos…

¿Por qué me resuena tanto esto? Porque me sucede muchísimo, aun hoy y trabajo en mi día a día para balancear mi autoexigencia con mi posibilidad de disfrute.

Algo que me sirve es cuando estoy en ese proceso, parar a hacerme algunas preguntas como las siguientes:

¿De verdad queres hacer todo eso?, ¿Para qué?, ¿Lo necesitas?, ¿Se conecta con tus valores y propósito? 

Algo que les propongo como ejercicio simple y útil es:

– Enlistar todas las cosas en tu cabeza que «tengo que»

– Modificarlas por «quiero que»

– Releerlas: ¿Las quiero todas? ¿Las que no quiero, las necesito para algo? ¿Las que no quiero y no necesito, para qué las hago?

¿Te resuenan estas frases? ¿Te reconoces en el tengo que?